El Sirius tiene cuatro años y es el jugador más pequeño de la guardería de rugby de Vic, donde el mayor tiene doce años. Coge la pelota y corre. Todos los compañeros le persiguen para placarlo. Durante la persecución todos lo pasan bien. Cuando atrapan el Sirius le toman la pelota mientras se ríen. Tienen claro que el suyo es un deporte de equipo. Y que respetarse es ser jugador de rugby, y no al revés. Van a los entrenamientos para pasarlo bien. Su entrenadora, Anna Portillo, los repite a menudo que una marca no importa si el balón no la ha tocado todos. “Lo que quiero es consolidar el equipo que lo pasen bien”, explica.

El Sirius y su hermano, el Magno, que tiene seis años, han comenzado a hacer rugby este mismo curso. Su padre, el Germen Coll, fue jugador de rugby durante mucho tiempo y le gusta que sus dos hijos se hayan animado con este deporte. Visto desde fuera, el rugby puede parecer un deporte agresivo. Pero los que juegan esgrimen que es un gran ejemplo de confraternidad, disciplina y respeto máximo por el otro, sea del propio equipo o contrincante. El Germen Coll no espera que sus hijos sean grandes jugadores: si los apuntó a rugby es precisamente lo que les aportará como personas. “Es un deporte en el que en las gradas se mezclan las aficiones, cuando hay que chutar el campo se queda en silencio absoluto, cuando se acaba los perdedores siempre hacen un pasillo a los que ganan para reconocer su victoria y también hay un refrigerio, en el que invitan a los de casa “, explica el Germen. “Yo aún conservo como amigos los que fueron mis compañeros de equipo”, añade.

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El deporte y el ejercicio físico están viviendo un boom en los últimos tiempos. Parece que la gente está cada vez más concienciada de la importancia de mantenerse en buena forma. Obviamente, gozar de buena salud es importante, y para eso no solo es importante cuidar la dieta, sino que también hay que hacer ejercicio físico. De nada sirve comer verduras y frutas si luego tu estilo de vida es sedentario y te pasas el día en el sofá.

Dentro de los deportes que más de moda está es el running, o salir a correr. Sin embargo, nosotros desde aquí te ofrecemos darle una vuelta de tuerca, y añadir dos actividades que complementan lo que le falta al atletismo. Si además de correr, te subes a una bici para hacer unos kilómetros y te lanzas al agua para nada, te encuentras con la combinación perfecta: el triatlón.

Se dice que los orígenes de esta modalidad datan de 1974, y que más adelante se llevó al extremo con el Ironman, que consiste en nadar 3,8 kilómetros, andar 180 kilómetros en bicicleta y correr una maratón. Pero esa será otra historia. De momento, centrémonos en distancias más factibles. Si empiezas poco a poco, te irás dando cuenta de todos los beneficios que tiene la práctica del triatlón. Aunque se puede practicar en compañía, básicamente se trata de un deporte individual en el que la superación personal es la que te hace mover los brazos y las piernas. Obviamente, la preparación para las competiciones se hace a conciencia, y la fusión con la naturaleza en todos sus ámbitos es fantástica.

noya

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