El deporte y el ejercicio físico están viviendo un boom en los últimos tiempos. Parece que la gente está cada vez más concienciada de la importancia de mantenerse en buena forma. Obviamente, gozar de buena salud es importante, y para eso no solo es importante cuidar la dieta, sino que también hay que hacer ejercicio físico. De nada sirve comer verduras y frutas si luego tu estilo de vida es sedentario y te pasas el día en el sofá.

Dentro de los deportes que más de moda está es el running, o salir a correr. Sin embargo, nosotros desde aquí te ofrecemos darle una vuelta de tuerca, y añadir dos actividades que complementan lo que le falta al atletismo. Si además de correr, te subes a una bici para hacer unos kilómetros y te lanzas al agua para nada, te encuentras con la combinación perfecta: el triatlón.

Se dice que los orígenes de esta modalidad datan de 1974, y que más adelante se llevó al extremo con el Ironman, que consiste en nadar 3,8 kilómetros, andar 180 kilómetros en bicicleta y correr una maratón. Pero esa será otra historia. De momento, centrémonos en distancias más factibles. Si empiezas poco a poco, te irás dando cuenta de todos los beneficios que tiene la práctica del triatlón. Aunque se puede practicar en compañía, básicamente se trata de un deporte individual en el que la superación personal es la que te hace mover los brazos y las piernas. Obviamente, la preparación para las competiciones se hace a conciencia, y la fusión con la naturaleza en todos sus ámbitos es fantástica.

No hay que olvidar que el triatlón ha tenido un impulso en España gracias a la figura de Javier Gómez Noya. El gallego estuvo a punto de abandonar la práctica deportiva a finales del siglo pasado por una patología en el corazón. Sin embargo, tiró de la casta que caracteriza a los triatletas y poco a poco fue superando diferentes impedimentos que se interponían en su camino para acabar siendo campeón del mundo en cinco ocasiones (2008, 2010, 2013, 2014 y 2015), campeón de Europa en cuatro (2007, 2009, 2012 y 2016) y medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. No cabe duda de que en Río 2016 será uno de los favoritos al oro olímpico.

De todos modos, no hace falta ser un supercampeón para descubrir las maravillas de este deporte. Cada cual, a su nivel, puede buscar los alicientes necesarios para hacer del triatlón su actividad física favorita. Está claro que tantos kilómetros en soledad te dan la posibilidad de reflexionar sobre lo que te ronda la cabeza y buscar soluciones a tus problemas, o si por otro lado lo que quieres es desconectar, es una buena manera de acabar con el estrés. No cabe duda de que es un deporte que exige mucha dedicación y autodisciplina, y antes de practicarlo se recomienda encarecidamente hacerse unas pruebas médicas para evitar desgraciados imprevistos. Eso sí, es muy bueno para que el corazón trabaje y ayuda a prevenir enfermedades como la osteoporosis o la artritis, además de que libera adrenalina y endorfinas. ¿Qué más quieres?

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